Eres un master multimedia, tienes en mente esa idea que crees que lo revolucionará todo, y no quieres que se vea todo como una larga sábana de texto plano color tinta. Pero, ¿Cómo saber cuándo es necesario utilizar  o no texto, imágenes y audio en un trabajo sin caer en el pecado de sobrecargarlo, o por el contrario, entregar un producto pobre que no termine de cumplir con su tarea? Algunos especialistas gustan de dividir este tema en tres secciones: texto, gráfica y animación o audio.