Por costumbre, confundimos el ser un emprendedor exitoso, con la posibilidad de iniciar o manejar nuestra propia empresa de manera redituable. 

Un error común, ya que constantemente vemos relacionados ambos términos en medios de comunicación, seminarios, libros, etc. La realidad, es que puedes ser un emprendedor exitoso mientras lees este artículo, buscando resolver una duda; o el empleado repostero, utilizando la receta familiar para esas masas increíbles; el escritor, instalando una web para dar a conocer su trabajo. En suma, un emprendedor es aquel que aprende a hacer negocio de una necesidad, y somos capaces de verlo a cada instante, a nuestro alrededor. Por el contrario, podemos encontrarnos con empresarios talentosos que a diario deciden cerrar sus marcas, simplemente porque no pudimos hacer lo necesario, para destacar con su oferta.

Vamos a aclarar esta confusión de conceptos que pudiera marcar para muchos la diferencia entre el éxito y el olvido.