Evita estos inconvenientes con un correcto desarrollo de las habilidades directivas. Un buen desarrollo de las habilidades directivas, permite a los ejecutivos ejercer impactos positivos en muchos sentidos: reduciendo el absentismo, potenciando la moral y empoderando a los empleados para que sean más productivos. Los directivos deben liderar con su ejemplo y crear un ambiente de trabajo positivo para que los empleados rindan a su máximo nivel. Por otro lado una baja calidad en tus habilidades pueden provocar consecuencias de larga duración, y afectar a toda la estructura empresarial. El alcance de los resultados de un liderazgo tóxico y mal guiado, puede perderse de vista, e incluso, comúnmente perjudica la retención de empleados claves. No es difícil encontrar personas que afirmen haber renunciado a un cargo para poder huir de sus jefes.