Ser parte de los mandos intermedios de una compañía es un rol muy difícil de jugar. Requiere un alto nivel de conocimiento operacional, y la habilidad para comunicarse con los equipos y administrarlos con efectividad. Sin embargo, estos gerentes se encuentran a sí mismos debajo de una presión que no hace más que crecer, quizás muchas veces trabajando y asistiendo en papeles que no les corresponden.

A nivel mundial, desde la crisis de 2008, muchas empresas despidieron a una gran cantidad de gerentes medianos, por lo que muchos que aún permanecen allí ahora tienen una carga de trabajo superior. En otras, las juntas directivas consideran que tener una sólida estructura de mandos intermedios simplemente no es necesario.

Como cualquier ayuda es de agradecer, hemos diseñado una lista con estrategias claves para facilitar el trabajo de los pequeños y medianos administradores.