La formación en neurociencia se ha convertido en una asignatura pendiente y obligatoria para la formación del docente, para que sean capaces de diseñar y aplicar estrategias didácticas adecuadas a la realidad y cuya educación esté basada en el funcionamiento del cerebro.

La neurociencia le ha permitido a los docentes conocer el cerebro y su funcionamiento permitiendo así el aprendizaje, la memoria, las emociones y otras funciones cerebrales estimuladas en los centros de educación.

La revolución tecnológica nos invita a adaptarnos continuamente a una sociedad que posiblemente ni siquiera lleguemos a entender, mientras han avanzado, se ha podido comprender mejor cómo funciona el órgano más complejo del cuerpo humano: el cerebro.

Asimismo, entre las disciplinas que han sumado grandes aportes a la neurociencia se encuentran: la psicología, psicopedagogía y otras que nos han confirmado que los seres humanos somos no sólo racionales sino también emocionales. 

Es por ello que la neurociencia busca proporcionar nuevas herramientas que ayuden al alumno a aprender mejor y al docente, a enseñar mejor.