El comportamiento proactivo es un factor determinante para competir y sobrevivir en un entorno tan cambiante y competitivo como el actual. Las empresas buscan personas flexibles que se adapten a lo inesperado y que sepan gestionar la incertidumbre.

Para tener éxito en el actual mercado laboral, es preciso convertirse en un agente activo de cambio, saber hacerle frente y tener iniciativa.