Proactividad comercial para potenciar tu proyecto. Saber llevar la iniciativa, y sacar lo mejor de cada trato, es lo que conocemos como proactividad comercial, y es indispensable que como vendedor, o como emprendedor, te formes en ello de la mejor manera. Atrás quedaron los años en los que un vendedor o un emprendedor, luego de iniciar su negocio, podía sentarse tranquilamente en su oficina esperando a que los clientes llegaran a él; la situación económica a nivel mundial ha cambiado, y si no estás preparado para llevar la iniciativa, rápidamente tu competencia te dejará sin nicho de mercado.

Si has creado un negocio que vale la pena vender, probablemente pienses que eres un buen negociador. Pero vender tu negocio lleva la negociación a niveles totalmente distintos. Es más intenso, lleva más tiempo, es más estilizado y en general, requiere más trato personal que cualquier otra negociación que hayas conducido. Obtener los mejores resultados depende de una combinación de velocidad, previsión, y coordinación. El tiempo es preciado: cada día que pasa puede suponer distracciones o cambios de opinión en la mente del comprador. Tener proactividad comercial supone que eres capaz de pensar estratégicamente, y no desviarte de tus objetivos sin importar cuantas situaciones inesperadas se presenten. Asimismo, debes poder prever problemas futuros y tener a la mano las mejores soluciones en el mejor tiempo posible. La pregunta no debe ser qué es lo que está sucediendo que requiere tu atención, sino, qué es lo que puedes hacer para conseguir lo que quieres.