La orientación al cliente interno no parece un tema que interese demasiado a los propietarios o administradores en una empresa. De tanto en tanto, podemos encontrarnos con personas que están a carga de importantes marcas desviviendose por atender a aquellos consumidores que traen el dinero a la empresa, a cambio de algún producto o servicio. Pero, a la hora de tratar a sus empleados no escatiman ningún esfuerz o para infravalorarlos. Un ejemplo del m al enfoque empresarial. Es así como mantener unas políticas de formación al cliente interno.