Cuando la ira sale a la superficie, no reaccionan, utilizan su inteligencia emocional y responden. La ira es una poderosa emoción humana muy común que debe expresarse de manera saludable. Pero hay un lugar y un momento ap

Eso requiere de inteligencia emocional: la capacidad de ejercitar la autoconciencia para comprender la situación desde múltiples ángulos y el autocontrol para apreciar las cosas a través de otros filtros antes de tirar el gatillo de la ira.

Cuando la ira venga a golpear nuestra puerta, y lo hará, tenemos que saber cómo manejarla de manera apropiada. Si se hace mal, puedes bajar la moral de la compañía y sabotear tu habilidad para liderar y colaborar productivamente.