Identidad digital como tarjeta de presentación exitosa. Muchos emprendedores asumen que la falta de una identidad digital es bueno. En realidad, no es así. Se cree que si no estás en línea,  no eres de confianza. En dado caso, es riesgoso no contar con presencia online, pues sin opiniones positivas, la primera negativa será lo único que haya de ti en el mundo 2.0. Es una manera rápida de destruir tu reputación, sin haber tenido siquiera una para empezar.